Michel Foucault – Los Superdemokraticos http://superdemokraticos.com Mon, 03 Sep 2018 09:57:01 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=4.9.8 Sin adiós, pero con hasta luego… http://superdemokraticos.com/es/themen/globalisierung/kein-adios-aber-ein-bis-bald/ Thu, 14 Oct 2010 09:57:20 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=2625

“La cultura para la liberación se constituye no solo mediante la organización de datos culturales preexistentes, sino también mediante la creación de un tejido de ideas y valores. Es preciso desarrollar  un concepto de cultura nacional sin que este se torne limitativo y objetivamente conservador, eliminado la tentación de crear barricadas, de identificar en la tradición el único sistema de valores revolucionarios, al igual que la reacción opuesta: el agnosticismos .”

Jorge Luis Acanda

Alguien dijo alguna vez que las mejores ideas nacían en la cocina. Hace unos meses comenzó un proyecto que ha mantenido en un vilo a mucha gente, entre ellas a mi. Por vez primera en mucho tiempo me vi en la necesidad de escribir siempre haciendo referencia a mi vida. De este modo también me sorprendí mirándome  a través de los ojos de los demás. Me vi, y también mis otros tu, desde distintas perspectivas. Mi yo dejó de ser egoísta y comenzó a andar mirando de la mano de textos escritos desde todo el continente Latinoamericano o Gran Colombia, como pretendía llamar Francisco de Miranda a esa porción de tierra frente al continente africano. Otra vez se pararon Europa y Latinoamérica frente a frente, pero esta vez para conversar diáfanamente sobre la relación de ambas, sobre sus improntas y compromisos. Esto no fue ni es nada casual. El dialogo no está motivado por intereses económicos y fue puesto en marcha por dos ciudadanas del mundo, una que nació en Tarija y la otra en Bremen, dos lugares tan distantes como tan próximos cuando de acercarse se trata. El lugar común para ello se encontró en la literatura; el punto de apoyo en Berlín, con la mirada fija en la utopía.

Desde una perspectiva individualista se abordaba la vida a los dos lados del polo mundial, haciendo así posible que el individuo que mira se convirtiera en el grupo que hace y el yo presupusiera en el tu. De esta manera se construyo un mosaico que muestra el rostro de la gente que quiere mirar diferente este mundo mundializado. Las propuestas están implícitas en el hacer mismo y solo en él se encuentran como en casa.

Para saber lo que provocó este Blog no nos queda otra que  crearlo y leerlo y escribirlo y promoverlo, no solo con Latinoamérica, sino también con todos los rincones del mundo; dándole de este modo a la literatura la oportunidad de construir los puentes que los políticos en su miopía no logran.

La ironía del nombre, Superdemokraticos, ya hace alusión a esta miopía. A mi me recuerda a un Nietzsche que pretendía filosofar con el martillo, para evitar de esta suerte la pretensión edificante de la filosofía tradicional, que en su opinión había malogrado al ser humano.

Pero Nietzsche no alcanza y la superdemokracia no es mas que el pretexto para mirar allí donde mas duele, así que no queda otra que volverla a parir, esta vez desde presupuestos diferentes. Darle la palabra  a los jóvenes en un mundo que envejece, es un atrevimiento que puede ser un presupuesto necesario en un mundo que adolece de sordera.

Es por eso que no digo adiós sino hasta luego, doy las gracias por haber podido participar y espero poder seguir construyendo presupuestos.

Calle 13 Pal norte

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Reflexiones sobre la violencia http://superdemokraticos.com/es/themen/geschichte/zur-kritik-der-gewalt/ Tue, 14 Sep 2010 07:19:44 +0000 http://superdemokraticos.com/?p=1812 La salida del sol es un gran acontecimiento en la cotidianidad berlinesa. Su luz anuncia la llegada de la gracia, del gozo y de la alegría a la fría ciudad. En días soleados se camina con otra cadencia y el regocijo general hace que la tolerancia se asuma como fidedigna. La ciudad parece alborozarse en una magnitud sin parangón. El amor surgiría entonces de cualquier acto de fe, esparciéndose por doquier.

Sabine salio ese día a caminar por su ciudad. El brillo de su dorado cabello bajo el sol cautivaría a todos los amantes de Sjöfn, representante nórdica del amor. Pero era martes y Tyr, dios de la guerra, miraba a través de sus ojos.

Daniel rebosa juventud. Es un año menor que Sabine y su piel relucía bajo el sol cual mármol negro. Él se siente de aquí, aunque llamaría a Sjöfn, Vishnu y a Tyr, Shiva.

Ambos han nacido en Berlín, pero la ciudad no les pertenece al uno y a la otra del mismo modo. Ese día no van con sus bicicletas, prefieren utilizar el transporte público. La estación de Metro de Schlesienalle es como otra cualquiera, un poco sucia, con álgida luz y peculiar olor. Una cámara de seguridad nos muestra a estos jóvenes llenos de vida. Él está parado a medio metro de los rieles, cuando ella entra en la estación y se le acerca. Se sitúa a su lado, le dice algo. Gesticula y parece gritar. Es temprano en la mañana, quizás él se asombró, yo lo hubiera hecho. Le intenta dar la espalda desentendiéndose de la situación. Ella quiere pelear. Se  abalanza sobre él y lo empuja a los rieles. El tren viene en dos minutos. Un par de personas que estaban cerca y habían presenciado el hecho, rompen el estupor de la mañana e intentan sacarlo de los rieles. Daniel contará mas tarde que sus ejercicios como defensa del equipo de fútbol local lo ayudaron a reaccionar rápido. Hay sudor en casi todas las caras. Todo ha sido muy rápido. Se acabo la frescura  y el ambiente se cargó de pavor. Poco importa si salió o lo sacaron: está vivo. Más que daño físico, es un choque lo que le acomete. Todos están impactados. Con el zoom de las cámaras de seguridad se puede ver el rostro de Sabine, no muestra emoción alguna. Tyr siente por ella. Corre al otro lado del anden y se monta en el metro que va en la otra dirección. Se aleja… Ninguno de los presentes ha podido reaccionar aún. Luego alguien llamará a la policía, la detendrán y será interrogada. No hay arrepentimiento en ella, hay odio… ¿Por qué?

Son las siete de la mañana y Thilo Sarrazin escribe su libro: “Alemania se deshace”. Su hermano Nicolás Chauvin, inmortalizado en “La Cocarde tricolore”, le dicta el texto. Lo que escribe no lleva en sí la llama de la vida, sino las cenizas de la derrota. A ellos un Heine moderno les diría:

Los tejedores de Berlín.

Caminan por la ciudad con el ceño fruncido.

Se sientan frente a una cerveza  y aprietan los dientes;

Alemania, nosotros no vamos a tejer tu mortaja,

Tejiendo así nuestra propia maldición.

¡No tejemos, no tejemos!

Bendita nuestra religión, la religión de la intolerancia.

En soledades y linchamientos,

En ti creemos y te imponemos,

Nos engañamos, nos destrozamos.

¡No tejemos, no tejemos!

Bendito el gobierno, el gobierno de los ricos,

Que no puede curar nuestra miseria,

Que nos quita hasta la ultima esperanza

Y nos deja morir como perros.

¡No tejemos, no tejemos!

Bendita la falsa patria,

Donde la humillación y la vergüenza corren de la mano,

Donde cada flor con el despuntar se troncha,

Donde los podridos gusanos en festines se regocijan.

¡No tejemos, no tejemos!

No hay lágrimas en sus miradas sedientas.

Alemania, tus  tejedores no tejen,

Ni de noche ni de día.

¡Nueva Alemania tus tejedores no tejen mas!

Me voy a organizar

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